El embrión que saltó de gozo

24Jun14

Cuenta una conocida leyenda que el humanista y poeta Fray Luis de León, cuando volvió a su cátedra en Salamanca tras estar encarcelado cinco años por la Inquisición, retomó la clase diciendo: “como decíamos ayer…”. Pues tómese así mi regreso a teclear de nuevo en El guiñol y, sin más explicaciones, ahí les voy.

El título (y la idea) de este post surgió de una muy reciente conversación (de hoy) en Facebook. Creo que la reflexión es interesante y surge porque hoy es la fiesta de la Natividad de san Juan Bautista. El evangelio de san Lucas, poco antes de narrar su nacimiento, cuenta la visita que la Virgen María hizo a su prima Isabel, la madre de Juan:

En aquellos días, se levantó María y se fue con prontitud a la región montañosa, a una ciudad de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. Y sucedió que, en cuanto oyó Isabel el saludo de María, saltó de gozo el niño en su seno, e Isabel quedó llena del Espíritu Santo. (Lucas 1, 39-41)

Uno de los argumentos que existen hoy a favor del aborto es que el embrión “no es un ser humano” (o no lo es hasta una determinada semana, según la legislación de que se trate: en algunos países uno empieza a ser humano en la sexta semana, en otros antes o después; o sea, viene siendo cuestión de nacionalidad, supongo). Mi punto es que estamos tan enfrascados en este debate que hemos perdido de vista el sentido común. El evangelista (ojo, no porque sea la Biblia, sino solo como narración antigua que también es) no tiene duda de que dentro de Isabel hay una persona, hasta el punto de que afirma que saltó y saltó de alegría, nada menos.

Mi mamá (y más gente) siempre dice que el sentido común es el menos común de los sentidos. Los que pensamos que una persona lo es desde el momento de la concepción ya no podemos apelar solamente al sentido común, y hay que utilizar los argumentos científicos y filosóficos (que los hay) para acabar llegando a las mismas verdades que se tenían tan claras hace siglos. Pues que así sea y, de momento, celebro hoy a mi tocayo, el enorme san Juan Bautista, “el embrión que saltó de gozo”.

Anuncios


No Responses Yet to “El embrión que saltó de gozo”

  1. Dejar un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: