“The Master” y la Cienciología

11Sep12

Empiezo por el principio. Este fin de semana fue premiada en la “Mostra” de Cine de Venecia la última y esperada película de Paul Thomas Anderson, el ya aclamado guionista y director de Magnolia (exacto, esa en la que Tom Cruise lleva un peinado tan extraño) y There Will Be Blood (en España Pozos de ambición y en México Petróleo Sangriento, elija usted), entre otras. Lo de Anderson era esperado y, al parecer -no fui a la “Mostra” y no la he visto-, cumple.

El planteamiento es interesante. Sin hacer ninguna alusión explícita, la película alude a la figura del fundador de la Cienciología, L. Ron Hubbard. No es una biopic ni mucho menos: la historia parte del curioso personaje que interpreta Joaquin Phoenix, quien tras los intentos de su Comodus en Gladiator, sus diversas interpretaciones con el venido a menos M. Night Shyamalan y hasta su ronca voz prestada al gran Johny Cash en Walk the Line, parece que vuelve a intentar acercarse al Oscar. Freddie -así se llama su personaje- es un soldado que vuelve de la Segunda Guerra Mundial psicológicamente destrozado, con tics, explosiones de carácter y toda la cosa. Un individuo ideal para ser abordado por Lancaster Dodd, más conocido como “The Master”: el carismático líder de una secta que llaman “The Cause” e interpretado por -quién si no- Philip Seymour Hoffman, ese actor regordete y rubio que el crítico Carlos Boyero califica como “el que probablemente sea el mejor y más versátil actor del mundo en activo”, y, si no toda, algo tiene de razón el crítico de EL PAÍS. Hoffman y Phoenix ganaron a su vez el premio a mejor actor en Venecia (la Coppa Volpi, para los puristas). Eso.

Pues bien, ante la fascinante propuesta de The Master -al menos véase el trailer, de momento- quise indagar un poco más en la Cienciología, esa “religión” que yo conocía principalmente porque pertenecen a ella estrellas como Tom Cruise (quien, ojo, ya sale por segunda vez en este post). Mi única fuente es Wikipedia, y quiero concederle algo de credibilidad. Resulta que el mencionado L. Ron Hubbard un buen día dice: “Me gustaría comenzar una religión. ¡Ahí es donde está el dinero!”. Así, la Cienciología surge a partir de una filosofía de autoayuda con unos cursos y conferencias en los que solo pueden participar quienes paguen grandes sumas por ello (o se pueden cursar si uno entra como empleado para la organización de esos cursos, aunque si uno quiere renunciar tiene que pagar todo eso que recibió gratuitamente). Y, puesto que toda religión tiene que tener una explicación del sentido y el origen de la vida terrena, la Cienciología recurre a las vidas pasadas y tiene como hecho central lo que llaman “El Incidente II”, a saber:

Xenu era el dictador de la Confederación Galáctica, que hace 75 millones de años trajo miles de millones de personas a la Tierra en naves espaciales parecidas a aviones DC-8. Seguidamente, los desembarcó alrededor de volcanes y los aniquiló con bombas de hidrógeno. Sus almas se juntaron en grupos y se pegaron a los cuerpos de los vivos, y aún siguen creando caos y estragos. (Wikipedia)

La Cienciología puede tener cosas positivas en el modo de vida que plantea y quizá haga bien a sus miembros. Sin embargo, pienso que el que se presente como religión es un triste signo de los tiempos. Porque para sus fieles es básicamente un programa de autoayuda (un fin bueno pero a fin de cuentas egoísta), para sus organizadores una palestra de fama y enriquecimiento y para sus estudiosos una historieta pseudo-mitológica. Digo que es un signo de los tiempos porque hay gente que piensa que la religión es eso: ¿o cuántos no piensan que los cristianos, por ejemplo, tienen una fe para huir del nihilismo de la “dura realidad”, que el Papa y los obispos solo quieren beneficiarse a ellos mismos y que la Historia de la Salvación es solo un cuento bonito? Y cualquier católico que conozca mínimamente su religión sabe que esto no es así en absoluto. Supongo que la película de Anderson no entra a estos vericuetos, pero parece que muestra unos tipos humanos que bien pueden hacernos reflexionar y, a algunos, valorar lo que tenemos. O no.

Anuncios


No Responses Yet to ““The Master” y la Cienciología”

  1. Dejar un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: