Inception o el amor a la realidad

13Ene11

¿Qué es la vida? Un frenesí.
¿Qué es la vida? Una ilusión,
una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño;
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son.

Pedro Calderón de la Barca, La vida es sueño

Los sueños son un asunto que han dado más de un quebradero de cabeza a distintos pensadores a lo largo de la historia. Uno de los grandes argumentos del buen Descartes para dudar de absolutamente todo, era si acaso no serían nuestros sueños la realidad y la realidad sueño. No en menor medida han servido de inspiración a muchos creadores de historias. Recientemente -o no tanto, pues llevaba con este proyecto casi diez años- a Christopher Nolan, a quien la musa ha acompañado en sus últimos proyectos (y con ella el dinero, claro está).

Inception (Nolan, Warner, 2010) es considerada por muchos como una de las mejores películas del año que hemos cerrado (no me atrevo a decir la mejor: Oh, Toy Story 3, aún doy vueltas a un post que te rinda honor). Y muchas cosas se podrían decir de ella. Quiero empezar por las no tan buenas. A saber, el a mi parecer no tan acertado reparto. No es que actúen mal, pero, veamos, a la cabeza está Leonardo DiCaprio (“estoy haciendo el mismo papel que en Shutter Island… ah, y al final tampoco sabrán si estoy loco”), seguido de Ken Watanabe (“a Nolan le gusta cómo actúo y aquí estamos”), Michael Caine (“yo igual, pero le doy gran nivel a esta película”) y Cillian Murphy (“también voy con Nolan a donde haga falta, aunque este no sea mi papel del todo”). Completan el equipo Joseph Gordon-Levitt (“estoy aquí por mi parecido con otro favorito de Nolan, Heath Ledger, en paz descanse”), Marion Cotillard (a mi modo de ver, la mejor, junto con Tom Hardy) y Ellen Page con un personaje que, convenientemente, es una genio arquitecto mezclada con psicóloga de mucho sentido común y, sobre todo, persona repleta de virtudes, íntegra, dispuesta a ayudar siempre, lo cual es compatible con unirse a un grupo de maleantes dejándose sedar por ellos en el primer encuentro… vamos, Chris.

Un gran valor de fondo, sin embargo, es el que quería resaltar en esta historia: el amor a la realidad. El mundo de los sueños al que los personajes acceden no es sólo un modo de conseguir información o de sembrar ideas en la cabeza de otros. No, es también un modo de evasión de la realidad, como tantos otros en nuestra sociedad: la droga y medios como los videojuegos o el propio Internet que, sin medida, se usan también como formas de evadirse de una realidad que se nos muestra dura muchas veces. Así son las cosas para Cobb que podría elegir evadirse de su dura realidad y optar por vivir engañado en su mundo ideal de ensueño junto a la sombra de la que fue su difunta mujer. Pero no. El protagonista opta por la realidad, aunque esta sea imperfecta, por encima de sus proyecciones ideales, pero que son eso, proyecciones. Así se lo dice a la “proyección” de su mujer:

I can’t imagine you with all your complexity, all you perfection, all your imperfection. Look at you. You are just a shade of my real wife. You’re the best I can do; but I’m sorry, you are just not good enough.

Y es que esta realidad no siempre es como nos gustaría, pero sólo aprendiendo a valorarla -a amarla incluso- podemos vivirla en toda su plenitud y su complejidad.

Anuncios


No Responses Yet to “Inception o el amor a la realidad”

  1. Dejar un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: