Gran Torino (o la redención no muy bien entendida)

16Oct09

Gran Torino

En realidad no me esperaba lo que pasó en mí al ver esta película. Había oído de ella, claro, y muy buenas recomendaciones; sin embargo no creí encontrar más que un argumento debilucho que se intentaría sostener entre el talento de Clint Eastwood y una foto de la realidad estadounidense. He aquí lo que en verdad me encontré.

El sueño americano va dando sus frutos: lo que antes era un suburbio lleno de estadounidenses blancos y angloparlantes empieza a convertirse en un barrio hmong, lleno de inmigrantes asiáticos de este grupo étnico.  En medio de ellos, se mantiene un veterano de guerra cascarrabias: un papel que Eastwood -director, productor y protagonista de Gran Torino– se cortó a la medida y que quizá nadie podría interpretar mejor. Se ha quedado viudo, sus hijos lo han “abandonado” (viven lejos y llaman de vez en cuando) y él pretende no necesitar de nadie. Pero, oh sorpresa, son sus nuevos vecinos hmongs los que van a necesitar de él: especialmente el adolescente Thao, que necesita un modelo de vida decente…

La historia va cobrando fuerza conforme avanza la película, aderezada por el carácter de Walt (Eastwood) y sus reacciones al estilo de sus viejas películas de cowboy. No me resisto a poner un par de frases ilustrativas:

Ever notice how you come across somebody once in a while you shouldn’t have fucked with? That’s me.

Oh, I’ve got one. A Mexican, a Jew, and a colored guy go into a bar. The bartender looks up and says, “Get the fuck out of here.”

En fin; antes de alargarme más, quiero referirme al tema que anuncié en el título (y si no has visto Gran Torino deja de leer aquí, porque te la voy a arruinar: vete a verla y regresa).

Eastwood plantea ésta como una historia de redención: Walt, atormentado por sus pecados de guerra, decide sacrificarse y liberar su conciencia al dar su vida por el bien de Thao y su familia. El modo en que lo hace es espectacular: Yo sí tengo fuego (tengo que confesarlo, la vi doblada al español, es triste pero es así; ya dedicaré otro post para denunciar esto…). Sin embargo, creo que hay un malentendido de fondo. Efectivamente, todos los acontecimientos lleva a que esa sea la única salida: sólo así la banda esa será arrestada y Thao y su hermana podrán vivir en paz (por cierto, la vuelta de la hermana a casa es una de las escenas más fuertes que he visto en cine; sencilla pero demoledora). Además -nos dice Eastwood por lo bajo- el viejo éste ya se va a morir. Esto me recuerda Million Dollar Baby, también de Eastwood, donde la eutanasia se justifica. La historia de redención de Walt es buena, pero falla al no poner en primer lugar la vida humana, por más que él no se suicide, sino que muera por ellos…

Y una cosa más, fabuloso el papel del sacerdote católico… y tropiezo también en la confesión de Walt. Es ahí donde debió haber encontrado la redención que este personaje buscaba. Sin embargo, es para él una mera deuda por cumplir con su esposa muerta, un preparativo más, al igual que su afeitado. En fin, una historia fabulosa con un par de huecos de fondo. Con todo, una de las mejores películas del año y, sin duda, una favorita para mi lista.

Información completa (y más de los diálogos buenísimos) en IMDB.

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One Response to “Gran Torino (o la redención no muy bien entendida)”


  1. 1 La violencia y otros caminos « El guiñol

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